Tentáculos Luminiscentes o el lado creativo de la llamada ‘soft-robotics’

tentáculos luminiscentes portada

La tecnología también puede ser arte. Y si no, que se lo pregunten al artista interactivo Akira Nakayasu. Este ingeniero de la Escuela de Arte de Kanazawa (Japón) ha desarrollado una especie de anémona electrónica cuyos tentáculos se balancean de la misma forma que lo harían las de una anémona real.

Conocido con el nombre de ‘Tentáculos Luminiscentes’, el trabajo del artista se caracteriza por un suave movimiento que relaja a quien lo observa, además de un dulce sonido de campanas. Basta con que un usuario pase la mano por encima de los tentáculos para que éstos comiencen a moverse e iluminarse.

Cómo funciona

Detrás de la anémona de Nakayasu se esconde, en realidad, un sistema de superficie escalable cinética, consistente en una superficie de aluminio de 45 cm cuadrados sobre los que descansan 256 tentáculos. Cada tentáculo posee a su vez un actuador SMA (esto es, una aleación que recupera, con el calor, su forma original) y un circuito controlado.

Que los tentáculos de la anémona se muevan de un lado a otro se debe, precisamente, a los componentes del actuador SMA. Cada actuador consigue doblarse y recuperar su forma gracias a un delgado cable que circula en su interior, conocido como fibra biometal, que se contrae cuando siente calor y se expande cuando siente frío.

Para que dicho cable se encoja y se dilate, Nakayasu incluyó un sistema de control de corrientes. A través de la combinación de tres corrientes distintas, el artista japonés logra que cada actuador sea capaz de doblarse en seis direcciones, además de que el extremo superior de cada uno se ilumine.

Asimismo, el proyecto artístico de Nakayasu emplea la tecnología Kinect de Microsoft con el fin de detectar el movimiento de la mano y conseguir que el sistema de control de corrientes se active.

Inspirado en la naturaleza

Como explica el artista en su trabajo al que JUGUETRÓNICA ha tenido acceso, el sistema de ‘Tentáculos Luminiscentes’ está inspirado en la robótica blanda (conocida en inglés por el término ‘soft-robotics’), una rama de la robótica que estudia el desarrollo de máquinas inspiradas en la biología que no resultan un peligro en su contacto con seres humanos.

Según Nakayasu, los investigadores de este tipo de robótica se han centrado en investigar distintos actuadores de manera independiente. «Nuestro sistema es apropiado para una representación cinética usando un gran número de actuadores».

El artista japonés confiesa que su obra aún está en desarrollo y tiene planeado incluir otras características más llamativas, como un mayor número de luces LED RGB (o en otras palabras, luces de colores) o un visualizador de sonido con el que seguir el baile que reproduce los tentáculos.

Sin duda, un ejemplo que muestra el lado más artístico de la ciencia.

Posts relacionados

Robótica para niños de primaria: cómo perder el miedo a enseñar con robots

El campo de la robótica para niños de primaria resulta una novedad para muchos centros educativos. Y en multitud de ocasiones lo reciente implica desconocimiento. Porque el hecho de equipar un aula con kits de robótica a veces no basta […]

¡Hola, Aye! Escribiendo cartas al robot del futuro

Si tuvieras la oportunidad de escribirle una carta a un robot del futuro, ¿qué le escribirías? Esto mismo se preguntaron los creadores de Hi Aye , una página web que ofrece a usuarios de todo el mundo dejar sus mensajes a […]

Entre robots y literatura de ciencia ficción: conocemos Alethé en The Robot Museum

Es inusual que los robots que descansan en The Robot Museum (el museo del robot de Madrid) se muestren inquietos ante los visitantes de los eventos que allí se celebran. Se acostumbraron a ver cómo Pepper aspiraba a convertirse en […]

Aprender robótica desde cero: pasos a seguir para no perderse y divertirse

Aprender robótica desde cero resulta sencillo si sabes qué pasos has de seguir y qué proyectos puedes ir realizando para entretenerte durante el camino. Porque sin una guía, terminarías con un embrollo tecnológico en la cabeza y, sin práctica, seguramente […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *